Este verano Mercedes (@londones) nos pide a los que ya tenemos cincuenta o más que contemos dónde estábamos cuando empezó el mundo de las TICs en educación puesto que están poniendo en marcha a través de Twitter y el hagshtag #50yTICo un Encuentro de docentes TIC :

«Tras más de una década de implementación de las TIC y lo que fue  la escuela 2.0, un grupo de profesores que superan los 50 años se reunirá en Madrid como lugar equidistante de la geografía española para reflexionar lo que supuso la llegada de las TIC a las aulas y al denominado “claustro virtual”, estudiar y compartir cómo se ve la situación actual y diseñar algunas líneas de recomendaciones para el futuro.»

Yo no soy de prodigarme en eventos pero sí tengo medio siglo cumplido, estaba cuando comenzó la escuela 2.0 y la llegada de las TICs al aula y he formado parte del claustro virtual desde que comenzó. Así que cumplo el perfil.

Desde los noventa, recuerdo mis clases con trastos de por medio: láminas de transparencia en retroproyector, uso de diapositivas, grabación de actividades con una betacam al hombro que me lo dejaba destrozado, uso del documental y el cine en video VHS y otras reliquias de abuelita cebolleta.

La irrupción de la escuela 2.0 me abrió las puertas a un mundo nuevo en el que pronto me sentí cómoda. Asumí ser responsable de PREMIA en mi centro lo que me proporcionó horas de formación TIC, conocer nuevas herramientas, un sinfín de tutorales, un premio internacional … y cómo no, ya había nacido Hautatzen.

El blog se convirtió en el modo de estar en la red y pronto se formó un claustro virtual que se convirtió para mí en un referente del que aprendí gran parte de lo que hoy conforma mi modo de afrontar el trabajo en el aula. No puedo estar más agradecida.

Llegaron las redes sociales y las jornadas educativas, todo un peregrinaje de eventos a los que acudir o seguir a través de las redes sociales. Formé parte y participé en 7Alde, en EduCaféBilbao, en las JEDI, en las GSuite y en otras muchas de mi zona… Seguí con interés las ponencias de Aulablog, Novadors, en el CITA, EABE… de todas he aprendido y he conocido virtual y analógicamente a gente que me ha enseñado mucho. Mil gracias. Algunas organizaciones han pasado a mejor vida y otras quizás lo harán o se convertirán en clubs de amigos en posesión de la innovación.

En todos estos años he intentado no perder las perspectiva de lo que soy: una profesora que gasta toda su energía en el aula y que no ha dejado de buscar en internet recursos que sirvan en clase. Muchos me los han regalado infinidad de compañeros en la red, porque los han compartido y otros, los he creado yo misma y están en este blog. Para mí es de ley devolver gratuitamente lo que del mismo modo he recibido. No tiene más misterio.

No tengo suficiente perspectiva para analizar la situación actual, ni sé qué nos deparará el futuro, pero si es cierto que personalmente he observado algunas cosas que me chirrían ( Andar por la red no es pisar el suelo ) y que me han hecho distanciarme.

A la par que Mercedes me pedía este post, fruto del décimo aniversario de Hautatzen y del cambio de imagen de la web, recibía un correo de una suscriptora, quien después de pedírselo, me ha autorizado a publicar respetando su anonimato:

Hola, Marian
Felicidades por tu nueva imagen. Creo que el contenido de tu web ahora se encuentra mejor.

Soy una profesora de Lengua que te sigue desde que abriste el blog, hace ya una década. Lo primero que quiero es darte las gracias a ti y a todas esas personas que nos habéis regalado tantos y tantos recursos. Normalmente, me quedan un poco más caseros y no tan tecnológicos, pero me habéis inspirado en clase y en la manera de buscar información.

Sin embargo, desde hace algún tiempo, la cosa está decayendo un poco. Veo a compas bailando, atisbo a un grupo de “profesores comerciales” publicitando sus charlas tipo TED y veo grupitos de abrazados tras acudir a uno de los eventos publicitados agradeciéndose lo inolvidable y eso ya no me vale para clase. Me vale, eso sí, para presenciar una fiesta infinita. ¿Cuándo empecé a aburrirme y también a indignarme al leer a uno diciendo a otro que era mal profesor por reproducir un gráfico o a otro más dando lecciones de lo que debe ser un recurso innovador y de que no nos fiemos de cualquier actividad publicada? ¡Pero si son personas que nos están regalando su tiempo y su trabajo! Los receptores ya sabremos qué hacer con ello.

Cuando explico los elementos que intervienen en la comunicación, medito sobre el receptor. También sobre la intención comunicativa. Creo que esa misma reflexión urge en la red puesto que a nadie le interesa saber de fiestas ajenas ni recibir correcciones no solicitadas.
Buena suerte y muchas gracias.

Probablemente tenga mucha razón, somos responsables conscientes o inconscientes de cuáles son nuestras intenciones comunicativas y a quiénes nos estamos dirigiendo cuando nos manifestamos en las redes sociales. Una reflexión importante que, de tenerla, probablemente haría disminuir el cada vez más ensordecedor ruido que provocamos en ellas. Se supone que nosotros tenemos competencia digital y la enseñamos en clase. No estaría de más que se notase en las redes.

Hay mucha gente que nos observa, un claustro virtual silencioso que sabe discernir. No nos olvidemos de que en el atardecer de nuestra profesión solo se nos examinará por nuestra profesionalidad dentro del aula.

Cuando empecé en el mundo de las TICs sentí en más de una ocasión el recelo de algunos compañeros del claustro analógico, hoy el integrísimo que está polarizando nuestra sociedad también está haciendo mella en nuestra profesión y noto cierta intransigencia y agresividad que antes no percibía. Si hasta compartir recursos se convierte en una afrenta, la libertad y la innovación hoy quizás pasen por el silencio. Seguiremos observando desde este blog.