Un profesor de física que a través de sus clases divertidas logra en cada uno de sus alumnos un interés, no solo por el conocimiento, sino por el amor a la vida y la superación constante. El señor Wright es un docente que alterna sus realidades entre escuchar a sus alumnos, darles consejos, realizar clases divertidas, mostrar interés por ellos y la de tener un hijo con una extraña enfermedad de la que se conocen tan solo 500 casos en todo el mundo.

Este maestro no se deja vencer por su dura realidad sino que por el contrario aprovecha su situación, que para muchos sería motivo de tristeza, para dar un ejemplo de vida a sus alumnos enseñando que el amor y la esperanza son más que importantes a la hora de querer enseñar, que educar es un acto desinteresado que trasciende las aulas.

El Sr. Wright no solo enseña en sus horas laborales sino que con el profundo amor que siente, da una tremenda lección de superación y aceptación a sus alumnos que ven en él un ejemplo a seguir por sus metodologías poco convencionales y la pasión con la que más que enseñar busca formar la vida de muchos jóvenes.

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