Me ha gustado la propuesta que ha hecho Fernando Trujillo y que he conocido a través de Bloggeando . Me apunto a ella. Os la reproduzco literalmente:

“Normalmente el libro es una propiedad privada y su vida tiene lugar en tu entorno privado. Mañana te propongo que liberes uno de tus libros, que dejes de decir “mi libro” para poder decir “nuestro libro.

La idea es sencilla: cuando salgas a desayunar, llévate un libro; cuando salgas de paseo con tu familia, llévate un libro; cuando vayas a la plaza, llévate un libro; si sales a tapear o a almorzar, llévate un libro. Y cuando estés en un lugar que encuentres interesante (por alguna razón que sólo tú conozcas), deja ahí tu libro.

El libro que dejes no debe ser un libro-basura. No dejes perdido un libro del cual quieras librarte, un desecho de biblioteca. Escoge, al contrario, un libro que te importe, un libro que quieras difundir, un libro que te gustaría que alguien leyera: estamos hablando de P2P libresco.

Si te apetece, puedes seguir los consejos de Bookcrossing.com. En esta web puedes “registrar” el libro que vayas a liberar para seguir su viaje por el mundo. Incluso puedes descargar etiquetas para pegarlas a tu libro y que todos entiendan que no es un libro perdido sino un libro liberado. Por mi parte, este es el texto que pienso escribir en los libros que libere:

Hola. Soy un libro muy especial: un libro liberado. He empezado un viaje por el mundo conociendo gente interesante. Te ruego que me leas y me liberes para poder seguir mi viaje.
Gracias.

Si te gusta esta iniciativa, ¿por qué no liberas un libro? Una vez que lo hayas liberado, podrías fotografiarlo en el lugar donde lo liberes, subir la foto a la red (a tu blog, a Flickr, a Picasa) y comunicarlo en Twitter o Facebook: ¿te animas?”

Yo me animo y dejaré liberado el mío en este enlace y así podeis seguirle la pista.

Crédito imagen

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