Avatar es tanto una historia de amor como una historia de humanidad. La destrucción salvaje del planeta -ya no sólo la tierra- por intereses económicos, el no respeto a las tradiciones y culturas de los pueblos, la guerra sin sentido, la ambición y el abuso de poder son puestos en la balanza con toda una serie de valores que nacen del más importante de todos: el amor. Así podemos apreciar la lealtad, el valor, la consecuencia y la religiosidad al servicio del rescate del pueblo Na’vi -que bien puede representar a nuestra humanidad entera- y que está en grave peligro a manos de humanos sin escrúpulos sólo movidos por ambiciones económicas y personales.

Más expresiones del sentimiento de unidad del ser humano con la tierra:
– Todos estamos conectados unos a otros, biológicamente a la Tierra, químicamente al resto del Universo, atómicamente. Un ejemplo “We are all conected” un vídeo creado por The Symphony of Science, un proyecto musical dirigido por John Boswell que trata de mostrar conocimientos científicos y filosofía en formato musical, con imágenes del astrónomo Carl Sagan, el físico Richard Feynman, el astrofísico Neil deGrasse Tyson y el divulgador científico Bill Nye.

– Todos somos UNO. Nuestro ADN está formado por el mismo ADN que el de un árbol. “We are all one” es un vídeo-llamamiento para proteger nuestro mundo de los mercados mundiales y apelar al poder transformador que tiene cada persona con sus decisiones y acciones. Está narrado por dos ancianos indios: el Jefe Oren Lyons, un importante activista de derechos indígenas y líder espiritual y jefe de la Nación Onondaga, y Floyd “Red Crow” Westerman, músico de Dakota, activista y actor.

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