En el año 2000, en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, se establecieron ocho ambiciosos “Objetivos de Desarrollo de Milenio” (ODM) para alcanzar en el 2015. Estos objetivos comprometen a los gobiernos a establecer políticas que favorezcan el desarrollo de todos los pueblos y “a liberar a nuestros semejantes… de las condiciones deshumanizadoras de la pobreza extrema”. Pues bien, tres de los ocho ODM hacen referencia directa a la salud. Desarrollo y salud van inseparablemente unidos. La falta de salud merma la capacidad para trabajar y percibir ingresos, pero además la pobreza ligada al bajo desarrollo crea un terreno abonado para las infecciones que pueden determinar el resultado de la enfermedad. La malnutrición, por ejemplo, pone en peligro el sistema inmunológico; las condiciones de hacinamiento facilitan la transmisión; el acceso escaso a la información y a los servicios sanitarios, o un mal suministro de estos servicios, provoca la interrupción de un tratamiento, lo que aumenta la resistencia a los fármacos y agrava la situación.

Los cristianos celabran LA CUARESMA. En esta web se propone vivir estos cuarenta días conociendo el estado de salud de los más desfavorecidos, sus dificultades y barreras, sus pequeños o grandes logros, la actuación de los países por mejorar la salud de sus ciudadanos… abordando distintos aspectos del derecho a la salud. He aquí el itinerario:

1. Salud y pobreza.
2. Enfermedades.
3. Grupos vulnerables: mujeres; niños; discapacitados.
4. Condiciones de vida favorecedoras de salud.
5. Acceso a sistemas de salud y cobertura sanitaria.
6. Políticas nacionales de salud.
7. Industria farmacéutica.
8. Retos del milenio en materia de salud.

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